Miro las estrellas, cojo aire y lo voy soltando poco a poco, te miro, ha llegado el momento...
"Te quiero" Susurro, y esa palabra se queda en el aire, flotando, y nos envuelve a los dos con su enorme poder. No me había atrevido antes a decirtelo en voz alta.
"Te quiero" Susurras en mi oído y hay noto que todo cambia, mi mundo ahora se ve con mucha mayor claridad, no tengo que preocuparme de nada que no seamos los dos, aquí, ahora... Lo demás carecía de importancia. Me recuesto en la toalla y miro de nuevo al cielo. Es una noche preciosa, cada estrella parece brillar con luz propia, cierro los ojos y me imagino que esa noche no acaba nunca. Siento tu mano rozando la mía, te la cojo y suspiras, tampoco parece que tengas muchas ganas de irte a casa.
No hay comentarios:
Publicar un comentario